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Cómo vivir una vida más significativa

  • 2 dic 2020
  • 2 Min. de lectura

Por: María José Ramírez Cañas, PhD.

@lajose_altorendimiento


Cuando vivimos una vida auténtica y realmente confiamos en nosotras mismas consumimos menos y ayudamos más.


El marketing y la sociedad en que vivimos nos hacen sentir permanentemente que no somos suficiente y que necesitamos objetos externos para valer. De ahí la ropa y los autos caros. No digo que no haya que tener nada, a todos nos gusta vivir una vida cómoda, pero creo que si nuestro valor como persona depende menos de cosas externas entonces necesitamos mucho menos ya que no necesitamos símbolos de estatus externos para mostrar nuestro valor.


A través de mi trabajo apoyo a personas a vivir vidas más auténticas, determinando qué es lo que realmente quieren y a desarrollar las habilidades mentales para alcanzar su potencial en sus disciplinas y en la vida. En ese proceso las personas dan cuenta que lo que les da sentido es algo más grande que ellos, aportar a otros, ayudar a resolver un problema social que a ello los mueve, donde aparecen muchos temas asociado a la sustentabilidad y el cambio climático.


El alto rendimiento no es sustentable si solo se busca el resultado o la medalla de oro, quizá a corto plazo se pueden tener buenos resultados, pero a la larga no es sustentable para la persona detrás del rendimiento. Lo que se busca es rendir consistentemente a un alto nivel, vivir una vida de excelencia que sea sostenible en el tiempo.


Me dedico a apoyar a personas a rendir a un alto nivel bajo presión, a desarrollar la fortaleza mental para rendir a su máximo en cualquier circunstancia. Creen que esforzándose sin parar llegarán a los resultados que buscan en la familia, el trabajo, el emprendimiento, o en lo que sea que estén persiguiendo. Para lidiar con las exigencias mentales y emocionales de entornos de caos e incertidumbre recurren a arreglos rápidos como dormir menos horas para poder trabajar más, y tomar café para mantenerse enfocadas y alertas.


Sin embargo, a pesar de que estas estrategias pueden ayudar en el corto plazo, no son un reflejo de fortaleza mental porque no llevan a resultados consistentes al largo plazo e incluso pueden sabotear el rendimiento y dañan la salud. En fin, estas estrategias no son sustentables.


Una mujer fuerte mentalmente SABE que, si quiere mantenerse rindiendo a un alto nivel consistentemente por muchos años más, necesita instancias para reponer sus energías.


Una mujer fuerte mentalmente entiende que de nada sirve hacer un pan tostado perfecto si en el camino quemó la casa.


Una mujer fuerte mentalmente entiende que, si quiere rendir a su máximo nivel consistentemente, año tras año necesita cuidar su principal activo, ella misma.


Una mujer fuerte mentalmente no se explota a si misma hasta que no puede más, se da espacios de recuperación TODOS los días.


Una mujer fuerte mentalmente, es una mujer sustentable que cuida su mente y su cuerpo.


Y tú, ¿en qué medida eres sustentable contigo misma? ¿qué vas a hacer hoy para ser más sustentable?

 
 
 

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