¿Has escuchado antes el dicho “la esperanza es lo último que se pierde”?
- 12 nov 2020
- 2 Min. de lectura
Muchas veces lo digo -sin pensar realmente- en el significado de una palabra que al ser estudiada, resuena en mí con sentimientos contrarios. La solemos ver en instancias activas e intensas, pero su origen latín (esperare) la relaciona a una palabra que porta una suave melodía pasiva: esperar.
Cuando me detengo a observar todo lo que está ocurriendo alrededor nuestro, no puedo evitar sentir miedo y ansiedad de lo que vendrá. Siempre he preferido hacer planes a mediano plazo, sin embargo, hoy no tengo siquiera la capacidad de pensar más allá de una semana o un mes. ¡Es que todo puede cambiar de un momento a otro! Y mi trabajo, en relación a la Crisis Climática, no hace esa carga psicológica más liviana, sino que me lleva a veces a una parálisis que intento vencer entonando en mi cabeza: “la esperanza es lo último que se pierde”.
Sin embargo, tener y sentir esperanza, no son suficientes para frenar un acontecimiento de tales magnitudes: estamos hablando de una transformación cultural planetaria que debe ocurrir en menos de 10 años. Ese sentir me lleva a tomar acción, a tomar decisiones que son clave para no perder dicha esperanza, pues ella llega únicamente al saber que estamos haciendo algo al respecto. Un círculo virtuoso inspirado en la naturaleza.
Es con este pensamiento es que nace el libro “Basura Cero con Esperanza”, la historia de una Grulla proveniente de Japón llega a un humedal chileno para encontrar un hogar e invitar a niños y niñas a tomar cartas y realizar acciones para vivir sin basura: clasificar sus residuos, descubrir cuáles pueden convertirse en tierra y fertilizante si se juntan, a compartir lo que sabe con su familia; con el auténtico objetivo de mantener su hogar, barrio, ciudad y mundo limpios; con diversos animales libres y sanos, donde habitan seres humanos que respetan a la naturaleza porque entienden que ella es su hogar y que todo está interconectado.
¡Y lo mejor de todo es que dichas acciones nos benefician! pues al aplicarlas somos más saludables, sentimos compasión con los demás seres vivos, conocemos a quienes viven en la comunidad, compartimos lo que tenemos, mantenemos las calles limpias y el paisaje agradable, no desperdiciamos nada.
¿Quién diría que un libro para pintar y dibujar sería una de las tantas maneras de transformar el mundo?



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