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La paradoja entre Reciclaje y Educación Ambiental

  • 19 ene 2021
  • 3 Min. de lectura

Siempre me llamó la atención el mundo del reciclaje. Antes del reciclaje mismo, siempre me causaba curiosidad todo lo relacionado a los envases o packaging. Nací en la década de los 80´s, por lo tanto vi aparecer en los anaqueles de almacenes y supermercados productos que hoy son corrientes, pero que eran una novedad en mi infancia o adolescencia. Por ejemplo: El tetrapack, las botellas plásticas desechables en formato individual o las mega grandes, de 3 L. Cuando era pequeña, sí existía el plástico para algunos productos, pero su uso no era tan exageradamente extenso como lo es hoy. La mantequilla y el queso se vendía envuelto en papel (hasta tengo recuerdos de haber visto trozos de carne o pescado envueltos en papel de diario), el arroz se vendía en una bolsa de papel (similar al kilo de harina actual), la mayoría de las bebidas se envasaban en vidrio y eran retornables (pese a que existían unas botellas plásticas de base negra, muy primitivas), etc. El concepto de supermercado, no estaba totalmente instalado en ese entonces, aunque fue en esa época que estos establecimientos comenzaron su apogeo. Previo a eso, las compras se hacían en negocios de distintos rubros por separado y las ferias.


¿Por qué sumergirme en estos recuerdos y compartirlos aquí? Porque es importante entender cómo fue el proceso histórico, en el que como sociedad, no sólo adoptamos un nuevo modelo de abastecimiento, sino que también una, cada vez creciente, costumbre a lo desechable. Esas ganas de encontrarlo todo en un sólo lugar, rápido e inmediato, favoreció el estallido del packaging plástico en todo: "Señora, no se preocupe, no traiga sus bolsas, ni su carro de compra... aquí, en el supermercado, le prestamos un carro y le regalamos las bolsas".


Nunca existió la preocupación de nadie, que yo recuerde, sobre el efecto de todo este plástico y el medioambiente. La comodidad de lo desechable conquistó rápidamente el corazón de toda la población. ¿Y el reciclaje?, ¿Qué reciclaje? Absolutamente nadie se cuestionaba qué hacer con los envases desechables. De hecho, los fabricantes de estos productos incorporan el icono del hombrecito botando a la basura el paquete vacío. Añadiendo la leyenda: Cuidemos el Medioambiente.


Es en los 90's que recién despierta cierta preocupación por el tema de la contaminación plástica y el reciclaje, pero ahora el escenario es el siguiente:

- Los supermercados están en todo el país, con varias sucursales y cadenas.

- No existe ninguna ley que controle el tema packaging desde la perspectiva ambiental.

- El plástico, en diferentes versiones, domina absolutamente el mercado del packaging.

- Muchos productos llevan impreso el símbolo de reciclaje (herencia de otros países), pero no existen puntos limpios abiertos a la población en general.

- Los recicladores base escudriñan en la basura de la gente para rescatar envases, desplazándose en sus triciclos.

- Coaniquem instala las primeras campanas para la recolección de vidrio en distintos puntos de Santiago.

- Ninguna asignatura escolar trata el tema reciclaje, ni en enseñanza básica o media.


Entonces, el reciclaje como lo conocemos hoy, no tiene más de 20 años. Y durante estas últimas décadas han habido progresos, por supuesto, pero en ningún caso se trata de una industria desarrollada plenamente. De hecho, no todos los envases se pueden reciclar, pese a que lleven el símbolo. Y lo más triste: Es una industria nada rentable. ¿Sabías que se invierte tanto en el proceso de reciclado de un producto, que la materialidad recuperada a veces ni siquiera alcanza a cubrir ese monto? Las materialidades más lucrativas son: el papel, los metales y el vidrio. La pregunta ahora es: ¿Entonces cómo se financia esta industria? Se financia gracias a fondos estatales (existen diversos programas), a la RSE (Responsabilidad Social Empresarial) y gracias a la Educación Medioambiental. ¿Cómo "gracias a la Educación Medioambiental"? Así es. La mayoría de las empresas recicladoras ofrecen capacitaciones, talleres, charlas y certificaciones sobre medioambiente. Esa es la verdadera fuente de sus ingresos.


En otras palabras, sólo gracias a que existe una conciencia colectiva respecto a la necesidad de reciclar y ayudar al planeta, es que se mueven los recursos necesarios para activar esta industria. ¿Te das cuenta de lo frágil que es el reciclaje? Es cierto que es importante y también que algunas industrias se benefician enormemente de su existencia, pero en una economía como la nuestra, basta que la relación "costo - beneficio" cambie, para que desaparezca del mapa. Por eso, es urgente como sociedad, virar hacia una economía circular.


Sólo cuando la industria se responsabilice en serio de cada producto emitido, monitoreando la trazabilidad de sus envases y garantizando un nuevo destino para ellos, es que existirá el reciclaje de verdad. Hoy sólo conocemos una versión mediocre, auspiciada por la buena voluntad, en la que participa menos del 10% de la población.


Valentina Herrera O.

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