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Mujer y espacio público

  • 12 nov 2020
  • 1 Min. de lectura

Paola Tapia

Ex Ministra de Transportes y Telecomunicaciones Directora Derecho, UCEN Fundadora Mujeres en Movimiento y Red Ciudad Futura.

La desigualdad estructural y la discriminación de las mujeres en el espacio público afectan nuestras libertades individuales, por la inseguridad e integridad física y psíquica: 9 de cada 10 mujeres han sufrido o han presenciado acoso; empleos precarios e informales, 49% de las mujeres en América Latina se desempeña en trabajos informales; y, falta de espacios de participación política y social.

Todos aspectos que con la pandemia se han profundizado, asociados especialmente a las labores de cuidado que en su mayoría son desempeñadas por mujeres, que utilizan 5,8 horas al día en dichos trabajos no remunerados frente a 2 horas en el caso de los hombres, según encuesta ENUT, 2019. Estas limitaciones en la movilidad generadas por la falta y uso del tiempo, así como de recursos económicos, están interrelacionadas con una serie de derechos cuyo punto inicial es el derecho de las mujeres a la ciudad.

En Chile tenemos una oportunidad única de avanzar en el reconocimiento y protección de los derechos de las mujeres a partir del proceso de reforma constitucional, consagrando desde una perspectiva social y democrática su participación en el espacio público, destacando el deber del Estado de reconfigurar las relaciones sociales en dicho espacio como igualitarias e integradoras, con mayor autonomía e igualdad para las mujeres. Si garantizamos la igualdad de género, la movilidad sustentable y profundizamos la participación ciudadana, tendremos esa libertad y seguridad, que acompañada con mejores condiciones económicas y de accesibilidad, permitirán a las mujeres un mayor grado de realización y encuentro en la ciudad.

 
 
 

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